|
|
3/07/2008
El culo
Había comentado que es frustrante el encontarse con tanta diversidad de caras de culo en el laburo. Bueno, ya entendí cómo se produce el fenómeno: el primer boludo arriba a la oficina a eso de las 8am. Llega con mal humor, por cualquier razón posible: se levantó temprano y no le gustó, o no encontró estacionamiento cerca, o solamente salió a la calle y circuló, y con eso alcanzó. El caso es que llegó, y está de muy mal humor. La segunda persona llega, digamos, 8:20am. Con humor medio: ni bien, ni mal. Cruzan palabras. Toman el mismo café de la misma cafetera, respiran el mismo aire, ven las mismas cosas. Y no son putos: solamente que uno se está contagiando sin querer del otro. Así van llegando de a poco todos, hasta las 10am, hora en que se completa el cupo. Algunos bien, otros mal. Posiblemente nadie se sienta realmente enculado, pero casi por nobleza obliga, o por costumbre, es lo que "tiene" que mostrar por afuera: una real cara de culo, con actitudes del culo, y con sincronías para el culo. Las personas generalmente tienden a reaccionar de acuerdo al entorno en el que están rodeadas en el momento, de ahí todo. Un colectivo repleto es un buen inhibidor de la persona real. Un bar repleto con ambiente amigable es un buen empuje para soltarse. Un supermercado es un buen lugar para distraerse. Un turista parado en una calle de Montreal se sentirá seguro, aunque no necesariamente exista una seguridad 100% segura en Montreal. El mismo turista probablemente se sienta inseguro parado en una calle de Brasilia. Hoy está del carajo esa oficina, y no tengo ganas de volver. Nadie tiene ganas de volver. Estos tiempos nos vuelven más irritables. Y releyendo el post me doy cuenta que lo pude haber escrito con mucha más gracia, y todo eso. El post no dice nada nuevo. No es mi estilo, yo soy mucho más inteligente, aunque todo venga como el culo. off the record @ 13:42 ˆ |